Nuestra Visión

Dar a conocer a Jesucristo por medio de su Palabra, en el poder del Espíritu Santo y a través del amor de los unos por los otros.

✦ El corazón de nuestra misión

Una iglesia llamada a transformar su ciudad

En Iglesia Vibe Bournemouth anhelamos ser una comunidad llena de la presencia de Dios, arraigada en su Palabra y sensible a la dirección del Espíritu Santo. Nuestra visión es anunciar el evangelio de Jesucristo, formar discípulos y servir a nuestra ciudad con un amor que pueda verse, sentirse y experimentarse.

Creemos que la iglesia no es simplemente un lugar al que asistimos, sino una familia espiritual a la que pertenecemos y un cuerpo vivo mediante el cual Cristo continúa obrando en el mundo. Por eso queremos ver personas reconciliadas con Dios, vidas restauradas, familias fortalecidas y creyentes equipados para cumplir el propósito al que han sido llamados.

Estos cinco pilares expresan el corazón de nuestra misión y orientan todo lo que hacemos como iglesia.

“Id, y haced discípulos a todas las naciones… enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

Mateo 28:19-20

Nuestros Cinco Pilares

01

Vidas Transformadas

Un encuentro verdadero con Jesucristo transforma la vida.

Creemos que el evangelio no produce solamente un cambio externo o una práctica religiosa: trae salvación, nuevo nacimiento y una identidad completamente nueva en Cristo.

Por la obra del Espíritu Santo, Dios renueva nuestra mente, sana nuestras heridas, rompe las cadenas del pasado y va formando en nosotros el carácter de Jesús. Anhelamos ser una iglesia donde cada persona pueda acercarse a Dios tal como está, pero donde ninguna tenga que permanecer igual; una casa en la que el quebrantado encuentre restauración, el cautivo libertad y quien ha perdido la esperanza descubra un nuevo comienzo.

Romanos 12:2 · 2 Corintios 5:17 · Juan 3:3-6

02

Amar a la Gente

El amor de Cristo debe hacerse visible.

Jesús enseñó que el amor sería la señal visible de sus discípulos. Por eso no queremos amar solamente con palabras, sino también con hechos: recibiendo al que llega, acompañando al que atraviesa una dificultad, sirviendo al necesitado y compartiendo el mensaje de salvación con quienes todavía no conocen a Cristo.

Amamos porque Dios nos amó primero. Ese amor no depende de la procedencia, la historia o la situación de una persona. Queremos ser una iglesia de puertas y corazones abiertos, en la que cada persona sea tratada con dignidad, gracia y verdad, y donde nuestra comunidad pueda reconocer el amor de Jesús a través de nuestra manera de vivir y servir.

Juan 13:34-35 · 1 Juan 4:19 · Santiago 2:15-17

03

Vida de Oración

La oración expresa nuestra dependencia de Dios.

La oración es mucho más que una actividad dentro de nuestro programa: es el fundamento de nuestra vida espiritual y la expresión de nuestra dependencia de Dios. Creemos en una iglesia que busca la presencia del Señor, intercede con fe y aprende a reconocer la voz y la dirección del Espíritu Santo.

Oramos porque sabemos que nuestras fuerzas son limitadas, pero el poder de Dios no tiene límites. En la oración encontramos comunión con el Padre, fortaleza para perseverar, dirección para tomar decisiones y autoridad espiritual para enfrentar las pruebas. Anhelamos cultivar una atmósfera de adoración e intercesión en nuestros hogares y reuniones, creyendo que Dios sigue salvando, sanando, restaurando y respondiendo al clamor de su pueblo.

Hechos 4:31 · Filipenses 4:6-7 · 1 Tesalonicenses 5:17 · Santiago 5:16

04

Hacer Discípulos

No buscamos solamente asistentes, sino seguidores de Jesús.

La Gran Comisión es el llamado central de la iglesia. Jesús no nos envió únicamente a conseguir asistentes, sino a hacer discípulos: personas que le conozcan, permanezcan en su Palabra, crezcan en madurez espiritual y aprendan a obedecerle en cada área de su vida.

Nuestro compromiso es predicar el evangelio, enseñar las Escrituras y acompañar a cada creyente en su proceso de formación. Queremos ayudar a las personas a descubrir sus dones, desarrollar su llamado y ser capacitadas por el Espíritu Santo para servir. Un discípulo maduro no vive solamente para recibir; aprende también a cuidar, enseñar y formar a otros. Así, la fe se transmite de generación en generación y el Reino de Dios continúa extendiéndose.

Mateo 28:19-20 · Efesios 4:11-13 · 2 Timoteo 2:2

05

Atender y Cuidar

En la familia de Dios, nadie debería caminar solo.

Creemos que cada persona tiene valor delante de Dios y que nadie debería atravesar solo las diferentes temporadas de la vida. Como familia espiritual, estamos llamados a llevar las cargas los unos de los otros, cuidar a quienes sufren y permanecer cerca tanto en los momentos de celebración como en los de necesidad.

Nuestro cuidado pastoral busca alcanzar a la persona de manera integral: su vida espiritual, su familia, sus necesidades y su bienestar. Servimos con nuestro tiempo, nuestros dones y nuestros recursos, comenzando en nuestros hogares y extendiéndonos hacia la iglesia y la comunidad de Bournemouth. Queremos ser una casa segura donde las personas puedan encontrar escucha, oración, orientación y apoyo; una comunidad en la que cada miembro sea conocido, valorado y acompañado con el amor de Cristo.

Gálatas 6:2 · 1 Corintios 12:25-27 · Santiago 5:14-16

Hay un lugar para ti en esta visión

Dios ha dado dones y un propósito a cada persona. Te invitamos a crecer con nosotros, servir a nuestra comunidad y ser parte de lo que Él está haciendo en Bournemouth.

Visítanos este domingo Conoce nuestro discipulado